Aplicación del modelo de atención integral a la violencia de género en Sololá, Guatemala

Linea de actuación

Equidad de género

Zona

Guatemala

Ejecución

2018 / 2020

Financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo AECID, el proyecto da respuesta al problema del alto número de mujeres que sufren violencia de género en Guatemala, constituyendo un problema social y de salud pública de primer orden en el país con consecuencias fatales para la vida y ejercicios de derechos de las mujeres y el desarrollo humano nacional en general. Se aplicará en Sololá, municipios de San Andrés Semetabaj y San Lucas Tolimán, el modelo de atención integral a las mujeres sobrevivientes de violencia que establece CONAPREVI, que incluye atención integral directa a mujeres víctimas e intervención social para transformar las estructuras que la legitiman y reproducen, llevado a cabo por el consorcio de organizaciones locales de alto reconocimiento en la zona conformado por AMLUDI (cabeza de consorcio, especialista en atención integral a mujeres víctimas de VG) y CPDL (procesos de participación ciudadana para el ejercicio de derechos, especialmente de las mujeres).

El proyecto permite elevar el servicio de atención a mujeres víctimas de violencia que ofrece AMLUDI en San Lucas Tolimán a la categoría de CAIMU, poniéndose a disposición de las derivaciones de los órganos de justicia departamentales y nacionales, a través de la Red de Derivación para la Atención a Víctimas del Delito –REDAV- en Santiago Atitlán, encabezada por el Ministerio Público y de la que AMLUDI forma parte desde 2008, y entrando a formar parte de la Red nacional de CAIMUS encabezada por GGM y ANH en la coordinación del occidente del país. El CAIMU de San Lucas Tolimán dará cobertura a las mujeres de los municipios del área sur del lago Atitlán y área norte de Suchitepéquez., coordinándose para ellos con la REDAV en Mazatenango y con otros servicios de atención en Sololá –CEDEPEM- y en Mazatenango –GGM. Se realizarán acciones de incidencia política nacional hacia la CONAPREVI como ente del Estado de apoyo técnico y financiación de los servicios de atención a las mujeres víctimas de violencia.

La Violencia de Género será posicionará como problema a abordarse en los espacios de toma de decisiones comunitarias –COCODE-, encabezados generalmente por hombres, con acciones concretas para ello. Esto se realizará a través de formación y coordinación entre comisiones de mujeres, de jóvenes y juntas directivas de COCODE, rompiendo con la tendencia patriarcal de asignar la responsabilidad de abordar la VG a las propias mujeres, que son las víctimas mayoritarias y colocándola en el nivel que corresponde, con corresponsabilidad y promoviendo la participación ciudadana empoderada e igualitaria. Se sensibilizará para la prevención de la VG con las y los jóvenes como actores protagonistas de formación de pares y dinamización de estrategias sociales, aprovechando su potencial para la transformación.

La propuesta emana de las demandas de grupos de mujeres, jóvenes y COCODE de San Lucas Tolimán y San Andrés Semetabaj y de servidores públicos de seguridad y justicia, expresadas en 8 talleres de diagnóstico para el diseño de la intervención. Así mismo, se realizó una jornada de trabajo con la Asociación Nuevos Horizontes, gestora de un CAIMU hace 27 años, ratificando la necesidad del servicio y estableciendo acuerdos de colaboración.

 

Para dar respuesta al problema del alto número de mujeres que sufren violencia de género en Guatemala, especialmente en Sololá, constituyendo un problema social y de salud pública de primer orden en el país con consecuencias fatales para la vida y ejercicios de derechos de las mujeres y el desarrollo humano nacional en general.

Resultados conseguidos

Fortalecer mecanismos locales para prevenir, atender y sancionar las violencias contra las mujeres

Implementar en San Lucas Tolimán y San Andrés Semetabaj, Sololá, el modelo de atención integral para mujeres sobrevivientes de violencia que propone CONAPREVI, que incluye la atención integral a víctimas den CAIMUS y la intervención social para prevenir la VG, incluyendo la incidencia política para que el Estado cumpla con sus obligaciones de atención y prevención de esta violencia.

Así, se fortalecerá la estructura y funciones del centro de atención integral a mujeres víctimas que gestiona AMLUDI en San Lucas Tolimán desde 2008, para elevarlo a la categoría de CAIMU. Se cuenta con un acuerdo de capacitación con la Asociación Nuevos Horizontes, con 28 años de experiencia en la materia. El CAIMU de San Lucas Tolimán se articulará a la REDAV, de la que AMLUDI también forma parte desde 2008, y entrando a formar parte de la Red Nacional de CAIMUS para su fortalecimiento permanente a través de intercambio de experiencias y su participación activa en las acciones de incidencia política que realiza esta plataforma.

En materia de prevención de la Violencia de Género, se fortalecerá la participación ciudadana para la prevención en 12 comunidades del área, con el protagonismo de las comisiones comunitarias de mujeres, de jóvenes y junta directiva de COCODE de estas comunidades. Así mismo, se promoverá la igualdad de género entre jóvenes, con acciones de formación y sensibilización, siendo las y los jóvenes protagonistas de la réplica de la sensibilización entre pares y sensibilización masiva. Se apuesta por el trabajo con jóvenes por su capacidad de transformación y de réplica, así como por ser la población mayoritaria del país.

Mejorada la atención integral a 110 mujeres víctimas de violencia y 220 hijas/os.

El CAIMU de San Lucas Tolimán implementará las áreas médica, legal, psicológica y social y albergue, aplicando la estructura, funciones y registro de información del modelo de CONAPREVI. Las diversas áreas atenderán a 330 personas -110 mujeres víctimas de violencia y sus hijas e hijos menores-  durante los 24 meses de intervención, con la posibilidad de realizar la atención en idioma kaqchikel o español

Las mujeres víctimas de violencia y sus hijas e hijos menores podrán acudir al CAIMU por iniciativa propia, por derivación de las promotoras legales comunitarias de AMLUDI y por derivación de otras ONG, de instituciones públicas como las Direcciones Municipales de la Mujer y, especialmente, de las instituciones que forman parte de la REDAV

La primera fase de atención es el área social para diagnóstico. Se verifica que la mujer cuente con toda la documentación que necesita para dar curso a una posible denuncia y a trámites (por ejemplo, DPI, certificado de nacimiento de ella e hijos/as, certificado de matrimonio en su caso, etc.) y si no cuenta con ella, se le acompaña y apoya económicamente en la solicitud de los documentos. En caso de precisarse servicio de albergue, se derivará a la mujer al albergue de ANH en Quetzaltenango (acuerdo en anexo VII.6.5)

En caso de violencia sexual o física la coordinación con el centro de salud de San Lucas Tolimán, hospital de Sololá o INACIF es inmediata cara a la administración de medicamentos de prevención de embarazo y VIH y examen médico con carácter probatorio

La atención psicológica es prestada a todas las mujeres violentadas y a sus hijas e hijos por una psicóloga del área, aplicando terapias que pueden ser desde la cosmovisión maya y en idioma kaqchikel. Además, se cuenta con 4 grupos de autoayuda de mujeres kaqchikeles en 4 comunidades de San Lucas Tolimán a los que pueden abocarse las mujeres del área

El área legal asesora a todas las mujeres sobre la posibilidad de interponer una denuncia o accionar legalmente en casos de pensión alimenticia (se atienden gran número de ellos). La mujer que decide denunciar es acompañada durante todo el proceso con el servicio de abogacía y el acompañamiento de promotoras legales comunitarias para trámites y citas.

El CAIMU entrará a formar parte de la red nacional de CAIMUS liderada por la ONG GGM, a través de la invitación pactada con Nuevos Horizontes (el ingreso de nuevos CAIMUS se realiza a través de la recomendación de una organización que ya esté dentro de la red)

Fortalecidas 12 comisiones comunitarias de jóvenes, mujeres y juntas de COCODE para prevenir la Violencia de Género.

Se promoverá la participación ciudadana para la prevención de la Violencia de Género en el nivel comunitario, basándose en las estructuras preexistentes establecidas por el sistema de consejos de desarrollo y con las que AMLUDI y CPDL tienen una trayectoria previa de trabajo en ambos municipios.
Se trabajará en un total de 12 comunidades (6 por municipio), formando a las integrantes de 12 comisiones comunitarias de mujeres y de jóvenes en el marco legal para la eliminación de la violencia, políticas públicas de desarrollo integral de la mujer y de la juventud y concreción de las mismas en acciones personales familiares y sociales. Posteriormente, estas comisiones coordinarán con la junta directiva del COCODE de sus comunidades para construir agendas comunitarias de prevención de la Violencia de Género. La estrategia se encamina a posicionar la VG como problema de primer orden sobre el que intervenir desde los ámbitos de toma de decisiones, rompiendo la tendencia de asignar su solución a las propias víctimas –las mujeres- y promoviendo a la vez una participación ciudadana con equidad y preocupada por problemas sociales, más alá de la obra gris.
Continuando con el proceso de participación ciudadana, las agendas comunitarias serán negociadas en el COMUDE de cada municipio, espacios en los que AMLUDI y CPDL tienen presencia permanente y amplia experiencia de acompañamiento a grupos sociales.

Promovidas relaciones de género para la igualdad entre 432 jóvenes de 36 comunidades

Se busca impulsar cambios actitudinales en la población encaminados a relaciones de género igualitarias. Con ello, se abona a la imprescindible tarea de desmontar las estructuras sociales que legitiman y reproducen la violencia contra las mujeres, que se sustenta en la violencia simbólica. Se trabajará con las y los jóvenes de comisiones comunitarias de jóvenes desde los criterios de impulsar la participación del grupo mayoritario de población en el país, que además se encuentra excluido de la participación ciudadana, siendo además población más fácilmente moldeable a cambios tan sensibles como los que se proponen.

Se formará a 72 jóvenes (50% hombres, 50% mujeres) de ambos municipios en nuevos roles de género para la igualdad. Ellas y ellos serán a su vez formadores de otros jóvenes a través de un proceso de réplicas que abarcará a 312 jóvenes más de 24 comunidades. Las y los jóvenes formados promoverán además una estrategia municipal de sensibilización para la prevención de la VG, que se desarrollará en ambos municipios con elementos de difusión como afiches, volantes y cuñas radiales.

Además, se realizará un estudio sobre la violencia de género en la juventud en Sololá y las capacidades para transformarla desde las y los propios jóvenes, ya que no se cuenta con investigaciones específicas sobre cómo se produce la VG contra la juventud y en las relaciones entre jóvenes, información que resulta esencial para diseñar acciones bien orientadas a la transformación de la VG en una sociedad eminentemente joven.