Necesidades básicas por emergencia en San José Chacayá y San Lucas Tolimán, Guatemala

Linea de actuación

Acción Humanitaria

Zona

Guatemala

Ejecución

Realizada

El día 7 de Noviembre del 2012 a las 10:35 hrs (hora local), se registró un sismo de magnitud 7.2 en la escala de Richter, el cual fue sensible en la mayor parte de la República de Guatemala, con excepción del departamento de Petén. Este movimiento telúrico, el más fuerte desde el terremoto que asoló Guatemala en 1976, ha hecho que 8 departamentos del país hayan sido declarados en “estado de calamidad” por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres –CONRED-, afectando a más de un millón y medio de personas, así como a viviendas, carreteras y sistemas de agua y luz.

Atención y cobertura de emergencia a familias del municipio de San José Chacayá y de la aldea Panimaquip, en el municipio de San Lucas Tolimán, afectadas por el terremoto del 7 de noviembre de 2012

Resultados conseguidos

Dotación de kit de emergencia para 174 familias



Estas personas precisan atención de emergencia para poder subsistir hasta que puedan realizarse tareas de reconstrucción de sus viviendas. El municipio de San José Chacayá se ubica a una altitud de 2,100 metros sobre el nivel del mar, por lo que las familias afectadas por el sismo están expuestas a bajas temperaturas por el daño que sufrieron sus viviendas. Por ello, se les ha dotado de “esponjas” para ser usadas como colchones, frazadas o mantas para cobijar a las y los miembros de las familias y dispositivos (ecofiltros) para la purificación del agua para consumo humano de forma más práctica.

Distribución de agua clorada de emergencia a 243 familias



El daño reportado en Panimaquip es en el sistema de agua, con un recorrido de 16 km de recorrido. Al encontrarse seriamente dañado, el servicio de agua está suspendido, con el correspondiente riesgo de enfermedades e infecciones.. Como respuesta a la situación, se ha dotado a la comunidad de 2 tanques de agua, llenados a través de pipas, sometidos a cloración y analizados a través de pruebas bacteriológicas para garantizar un estado óptimo. Las familias acuden a estos tanques a recoger agua para consumo familiar. Para evitar que el agua se contamine en el proceso de llenado de recipientes familiares, transporte al hogar y almacenamiento en el mismo, cada familia contará con un ecofiltro que permitirá purificar el agua antes de su consumo. Estos ecofiltros también se han repartido a otros edificios comunitarios como alcaldía auxiliar, escuelas, puestos de salud, etc.